Todas las flores son hermosas, pero algunas son más frágiles que otras.
Se un girasol, los girasoles crecen en terrenos áridos y soportan con mucha fortaleza los factores externos, por sus características propias.
Desde pequeños nos enseñan a defendernos del exterior, a luchar, a perseguir.... pero nadie nos enseña como luchar contra nuestro interior cuando nos juega en contra. La verdadera fortaleza empieza en nuestras características personales, en nuestro corazón y en nuestra mente.
Es eso lo que da tanta firmeza a un girasol, seria bueno que te conviertas en uno... y dejes de querer ser una rosa.
domingo, 28 de agosto de 2016
Se un girasol
viernes, 12 de agosto de 2016
Autitos chiquititos
miércoles, 10 de agosto de 2016
De pie
Me acobijé en atardeceres completos ocultos detrás de las paredes, intentando encontrar la espina dorsal de mi alma, recobrando energías desde las cenizas de mis ideales, dando la cara a la oscuridad más profunda.
Ahora me encuentro sostenida por completo, intentando dar un paso hacia adelante, con todo el empeño de mi voluntad pero la inercia inevitable del tiempo que oxidó todos mis sentidos.
La espera fue larga, pero no absoluta... no de esas esperas en las que solo observás o te entretenés. Fue de esas esperas apasionadas, intensas, desesperadas... fue de esas esperas de constante esfuerzo por obtener una respuesta... Fue así que golpeé y golpeé sin obtener respuestas, sin saber que la respuesta estaba muy adentro mío.
Y en algún momento una voz muy quebrantada me dictó desde el fondo de mi conciencia que lo intente por mi cuenta...
No todas las veces que intenté levantarme pude hacerlo rápido, pero nunca el esfuerzo fue tan largo como este.
Fue el intento más esforzado, la espera más apasionada, el levantar más valioso....
Las tardes ya no están escondidas tras las paredes, porque ya no existen paredes.... mis sentidos despertaron para siempre enfocadas en un horizonte que se pierde de tan infinito.
Mi alma es un diamante desde que tuvo columna... y se puso de pie,
Un diamante que aún no fue pulido.
Ya no existen atardeceres tras las paredes, ya no existen esfuerzos vanos, el largo tiempo valió la pena... y la pena no es más que un amargo recuerdo.
El siguiente paso... es dar el primer paso. Con la cabeza muy en alto.
viernes, 5 de agosto de 2016
Del diario de una sombra
lunes, 1 de agosto de 2016
De cosechas y cuentas pendientes
Y cuando sentís que la vida te devolvió lo mismo que diste, intentas hacer cálculos y los números no te cierran. Aveces reinventarse cuesta caro, aveces esas devoluciones no son lo necesario, son diferentes a lo que necesitás en ese momento.
Apartás todo y seguís pensando cómo pagar el precio, es como que hayas cosechado manzanas pero necesitas limones... y te das cuenta de que la única manera es salir a buscarlos, animarte a saltar por los árboles, lidiar con espinas, trepar finos troncos, dañarte la piel.
Todo es posible cuando perdés el temor y la vergüenza. .. y te lanzas de lleno. Todos los números cierran cuando no existen convencionalismos absolutos.
Ya las manzanas servirán en otro momento, la vida es más sabia que nuestra limitada mente.
domingo, 17 de julio de 2016
Encontrarse
Aveces es bueno tomarse un tiempo solos, un tiempo , por más corto que sea.
Un momento para observarnos desde afuera, desde donde los ojos saben donde estamos... pero solo nosotros somos capaces de saber si es donde deseábamos estar.
Un silencio para analizar nuestra propia mente, para inspeccionar nuestra alma y escuchar nuestro corazón, porque tantas veces nos quedamos con la proyección que el mundo nos da acerca de nosotros mismos, y nos perdemos.
Porque es triste no saber quiénes somos, a donde vamos y por qué. Y muchas veces sólo podemos saberlo encontrándonos a nosotros mismos, a solas, en silencio y en paz.
miércoles, 13 de julio de 2016
Caída, libre
Sentí mi cuerpo siendo domado por el espacio, por la nada. Apretando los ojos... sin saber qué me esperaba... fuego, agua, piedras.
El tiempo fue inmenso.
Sentí mis lágrimas intentando sostenerse sobre mi rostro, y hasta ellas me abandonaron, sosegadas por el viento.
Me vi más sola que Dios.
Vi mil colores, y ningún sentido en ellos.
Intenté caminar mientras mi cuerpo se desarmaba irreverente, salvaje, a sus anchas, y lo disfruté.
Disfruté no tener más que mi propio peso, todo lo malo de ese instante, todo lo libre que el resto de mi ser permanecía, mientras mi corazón se hacía trizas y mi mente me llevaba a destinos destructivos.
Todo valió la pena, y lo sigue valiendo. Nunca más rejas, ausencias, ni presencias monstruosas.
Nunca nada más que mis propias decisiones erradas.
No más tormentas, culpas, agobios, mentiras ni silencios.
Y cuando llegue a lo que haya abajo, descansaré, viendo a lo lejos erigirse la construcción de lo que había destruido.
Y seré feliz, inmensamente sola, totalmente libre, absolutamente feliz.