lunes, 5 de noviembre de 2012

De decepciones nivel 2

Y no... yo no creo que lo peor sea que te decepcionen... y después termines con la frase "la mejor manera de que no te decepciones es no esperando nada de nadie", señores, hay un nivel dos... aprendés bien la frase antes citada y, cuando volvés a darte cuenta de lo estúpido/a que fuiste ya no te decepcionás de nadie más que de vos mismo, por haber "caído"... y créanme que es peor.

Por ejemplo... Te das así cuenta un día que mientras vos filosofabas sobre grandes cambios en tu vida para merecer estar cerca de alguien o alcanzar cierto nivel en la vida de una persona importante para vos (en cualquier aspecto de tu vida), la persona a la que aspirabas "alcanzar" resultó ser flor de pelotudo/a, inmaduro/a, inseguro/a... y todo eso que te negabas a hacerte idea.

Las imágenes que se te proyectan parecen perfectas... y vos creíste que ya maduraste y aprendiste grandes cosas de tus experiencias de vida... podás ramas mal crecidas, curás imperfecciones, cortás raíces, hacés cosas que no te veías haciendo... dejás gente de lado, cerrás círculos, limpiás tu entorno, te ponés moralmente radiante.. todo a medir con sus varas... y resulta que caíste en la bolsa de los juguetes de un mita'i... o mitakuña'i... si, vos que ya habías aprendido todo sobre confiar en personas y eso. Querés entrar en lo más profundo del lugar donde no llega la luz del sol.

Imaginate que hacés un trato hablado con alguien, preparás todo tal como se conversó y lo único que pasa es el tiempo... le reclamás y te dice "yo dije eso? a ver... mostrame un papel firmado por mi y hablamos"... así mismo te sentís, un burro ridículo. So patetic.

Versos sueltos para jugar al olvido (II)

Un poema y tres canciones...una rima imperfecta
una taza de café nunca servida... pedazo de papel jamás escrito
silencio... de los silencios que ensordecen
sonidos que retumban en voces que no suenan... ganas de correr

Una noche y mil días, enredo de notas dispersas... sin sentido
un hola y tres adioses... palabras que se pierden
¿no te vas a rendir? hora de servir un te, reir y tragar motivos
caminos de pasto, espinas servidas, espejos rotos... ganas de correr

Una carta y dos jugadas, especulaciones estúpidas
un poema y tres canciones... una rima imperfecta...
una noche y mil días... enredo de notas dispersas... sin sentido
¿No te enseñaron a perder? Señora murallas de piedra... felicidad invencible.

jueves, 30 de agosto de 2012

Algunas cosas que tengo en mi cabeza

Por qué lo que los seres humanos nos jodemos tanto la vida?

En una oportunidad reproché a una persona un mal momento que yo estaba pasando diciéndole que era "un ser egoísta", que "no era lo que yo creía" y en síntesis que "es una mala persona", me respondió que no era mala persona, sino que cometió errores conmigo y que me pedía disculpas por lo que pasó. En ese momento mandé todo a la puta, tomé su respuesta como una excusa. Con el tiempo, después de calmadas las aguas, pude entender que así mismo es; vos te equivocás, le causás un daño no intencional a una persona, pero seguís siendo el mismo, no por eso te vas a ir al infierno.

Es fácil juzgar a una persona que te hizo sentir herido, por más que en realidad todo pasa por el tiempo que le dedicás a sentir rencor... o simplemente a pensar. No excuso a las personas que cometen errores una y otra vez o que lo hacen intencionalmente, pero sí creo que no todo el mundo es malo, egoísta y perverso. Que duele ver en un mal momento por tu culpa a una persona que amás o apreciás mucho. Que esa persona por la que estás sufriendo también tiene sentimientos y que capáz la culpa que siente ya es suficiente castigo como para que vos le estés martillando una y otra vez. Más aún si vos también sos una persona que ya cometió grandes errores.

Y no, no todo el mundo sufre al hacer daño al otro, pero no todo el mundo es perverso, no me voy a cansar de repetir. Y no siempre es esa persona la que te está haciendo daño, sino vos mismo con tu rencor y con tu inmadurez para afrontar los malos momentos.

Legalmente pienso que si las personas aceptáramos los malos momentos como aceptamos los buenos, todo sería más llevadero, pero no, nosotros tenemos que andarnos jodiendo la vida... a nosotros mismos y a los demás. Parece que nos encanta complicar todo.

Dice un refrán que para sanar heridas un importante paso es dejar de tocarlas. Yo creo que pensar mucho es lo que más hace daño y tengo convicción de que el ser humano es capáz de manejar su mente, sus pensamientos. Es una pena el tiempo que desperdiciamos lamentándonos por malos momentos que no pasaron de eso, malos momentos... en vez de sacar provecho de lo aprendido y dejar de escupir sentimientos ácidos que no causan nada provechoso.

Decir la verdad, decir las cosas de frente, dejar de revolver entre sentimientos estúpidos de amargura, dejar de mirar atrás una y otra vez, dejar de hacer perder el tiempo a personas que valen la pena atándolas a nuestras ganas de olvidar. Se puede solo, con uno mismo, con ganas de dejar de ser inmaduro y boludo.

viernes, 24 de agosto de 2012

Días sin sol (2)

Días en los que a pesar de los 39 grados, sentís frío, frío de soledad en medio de tanto ruido... y tenés ganas de dejarlo todo tal como está, levantarte y salir corriendo... a buscar unos brazos que te den la seguridad de que todo está bien. Días como hoy.